Kim y Trump celebran una cumbre histórica con “muchos avances”

El líder norcoreano, Kim Jong-un, y el presidente estadounidense, Donald Trump, se reunieron este martes durante más de tres horas en una cumbre histórica en la que dieron muestras de optimismo y anunciaron la firma de una posible declaración conjunta tras lograr “muchos avances”.

La esperada cita comenzó con un apretón de manos y una foto para la posteridad entre ambos mandatarios a la entrada del hotel Capella en la isla de Sentosa, y a continuación Trump y Kim participaron en una serie de reuniones en las que manifestaron su esperanza de que la cumbre sea un éxito.

“Me siento realmente bien. Vamos a tener una gran conversación y creo que un éxito tremendo”, dijo Trump ya sentado a la izquierda de Kim al comienzo de su primera reunión de unos 48 minutos a solas entre ambos mandatarios.

“Creo que va a ser algo realmente exitoso y creo que tendremos una relación estupenda, no tengo dudas”, agregó Trump, mientras que el líder norcoreano destacó que su país y Estados Unidos han superado “muchos obstáculos” para conseguir celebrar el encuentro.

“No ha sido fácil llegar hasta aquí. Las viejas malas prácticas y los prejuicios han tapado nuestros ojos y oídos y han obstaculizado nuestro camino, pero hemos logrado superar todo eso”, comentó Kim en coreano.

Pese a que los dos mandatarios se mostraron inicialmente con el rostro serio y no sonrieron hasta justo antes de entrar en la sala donde tuvo lugar su primera reunión, también hubo ocasión para que intercambiaran algunas bromas.

“Mucha gente en todo el mundo pensará que esto es algún tipo de fantasía de una película de ciencia ficción”, dijo el mariscal norcoreano al mandatario republicano durante un breve paseo por los pasillos a la entrada del hotel, según las palabras de su traductor captadas por las cámaras presentes en el encuentro.

Kim podría haberse referido así al carácter histórico e inesperado del encuentro entre dos líderes que apenas hace un año intercambiaban insultos y amenazas durante una fase de máxima tensión entre Pyongyang y Washington.

Después del primer careo entre ambos que, según Trump, fue “muy, muy bien”, participaron en una segunda reunión ya acompañados de sus delegaciones.

Kim comentó al inicio de las conversaciones que agradecía poder estar ahí para “hablar de temas importantes” y prometió que colaborará con Trump, quien aseguró: “Vamos a trabajar para resolver los problemas juntos”.