La historia de la vida de Anthony Santos

SANTO DOMINGO. Con La Historia de mi Vida, Anthony Santos le da una vuelta de rosca a su carrera artística. Sube la apuesta. Es un punto de bisagra, un antes y un después, un hervor de evolución que se pone a medio camino entre lo clásico de la bachata, a lo cual se aferra por una parte, y por otra los deseos de imponer nuevos sonidos, nuevas avenidas, no solamente en sus textos sino en los colores de sus arreglos. Un frescor de nuevas sonoridades sacan la nariz por la puerta que el artista deja entreabierta a propósito, dando a entender que ya nada será igual.

Este disco, para mí el más importante de la carrera artística de Anthony Santos -ese juglar tímido y temeroso de la vastedad del mar-, está compuesto por 19 temas que hacen un resumen de su vida. Por aquí pasan pérdidas, dolores, amores principales, la lluvia de las Hespérides, rencores de rock, odios rotundos de ron, abandonos, desamores silvestres, y el olor de la yerba después de la lluvia, que queda en la memoria después de escuchar este álbum singular.

Bellas, a dúo con Romeo Santos; Mi pasado de ti, con Milly Quezada; Extinción de amor, con Zacarías Ferreira; Si tú quieres, yo quiero, con Mozart La Para; y Amor del alba, junto a Wason Brazobán, son las propuestas que aportan voces y estilos diferentes que llegan a sumarse al estilo único de Anthony Santos. Los más logrados: los de Romeo, Milly y Zacarías.

Pero si alguien me pregunta cuál tema te gusta más, diría que Mal educado, por la narrativa que propone y por el discurso melódico, elementos que lo convierten en un tema con vocación de permanencia.

Pero hay un tema desgarrador y definitorio sobre quién es El Mayimbe. Se llama La Historia de mi Vida, donde recuerda que lleva 30 años siendo el Bachatú, y que cantará hasta morir. “Es mi público que aquí me tiene / yo no soy mío, yo soy de ustedes”, declara abriendo el disco y poniendo sello y firma.

Me gusta ese rockeo allá en Amor maldito, diciendo cosas que se comparten, como amores odiables, el requinto y la guitarra prima.

Y Qué hay en tu mirada es tal vez la más valiente de todos los temas incluidos aquí, comienza con olor a blues que enseguida va a la bachata, y que yo lo hubiese dejado mucho más. Enseguida entra una marimba que le da un aire centroamericano. Esa marimba debió seguir hasta el final, en contrapunteo con el requinto y suplir lo que dicen los saxos allá en la coda.

No importa cuánto se haya tenido que esperar por una producción discográfica como esta. Valdría la pena, apartar miedos y montarse en la ola del éxito que seguramente va a tener internacionalmente este disco, que me atrevería a recomendar no solamente para los Grammy Latinos, sino para los Grammy Awards.

Anthony Santos es un extraordinario artista, que ha sabido hacer de su vida una leyenda y que si no es más conocido en el mundo es por su propia culpa, pues no le gusta cruzar el charco. La historia de mi vida es su nueva producción discográfica. Un libro abierto, camino a ser una película